Geocultura en el post-mundo, o de cómo vender pollo tandoori en McDonald’s

“No creo que haya tal cosa como la originalidad. Al final todo es cuestión de grado. Ese fue un tiempo de sentir que estaba más cerca de mí mismo de lo que nunca antes había estado.” Anish Kapoor

Bolívar Echeverría plantea en La modernidad americana que existe una serie de tendencias que apuntan hacia un proceso de deterioro en el conjunto de la vida económica, política y social en la modernidad contemporánea. Esto relacionado con una línea de desarrollo capitalista definida por una de varias versiones de modernidad, esta ―dice―, es la versión “americana”.

El proceso de desgaste civilizatorio en la modernidad dentro de su especificidad “americana” se diferencia de la europea del siglo XIX por su tendencia catastrófica de magnitud radical. ¿Qué recursos podemos encontrar en la postmodernidad y usarlos adecuadamente, para intentar revertir esta condición y que pueda ser realmente viable?

La modernidad capitalista vista como “proyecto civilizatorio” cuyo propósito era construir un nuevo mundo en la vida práctica de las sociedades europeas del siglo XIX, que lo posibilitaría el desarrollo de las fuerzas productivas mediante una revolución técnica.

Ahora bien, este proyecto tiene su fundamento en el peculiar modo de llevar a cabo esta empresa, ―la nueva construcción civilizatoria― donde adquiere sentido la “mercantificación de la vida humana y su mundo”.

La postmodernidad presenta la escisión del sujeto-social, o como dice Echeverría: “radicalizar la “subsunción” o subordinación a la que está siendo sometida la “forma natural” de esa vida por parte de su “doble”, la “forma valor”, que ella misma pone en pie cuando se desarrolla como una vida mercantilizada”.[2]

En otras palabras, la “forma valor-de-uso” de las mercancías ya no responde a necesidades naturales-concretas de la vida práctica, sino al telos de la valorización de valor y la “forma natural” está subordinada a este.

Ello puede verse paralelamente con lo que Immanuel Wallerstein denomina geocultura[3]del moderno sistema mundial (1789-1989). Un periodo de nacimiento, auge y defunción del liberalismo.

A diferencia de otros que, la destrucción del Berliner Mauer lo celebran como desmoronamiento del marxismo-leninismo como fuerza ideología en la sociedad moderna, Wallerstein lo identifica con el derrumbe del liberalismo y el fin de una era político-cultural, y la puerta de entrada al mundo “después del liberalismo”.

Aunado a ello, entramos en una era post-hegemónicaen el sistema mundial, es decir, el término de la era de la hegemonía estadounidense (1945-1990) y del mundo unipolar, caracterizado por su “ventaja abrumadora en la productividad económica” con Europa occidental y Japón de aliados.

De las grandes potencias industriales, EE.UU. fue la única intacta en términos económicos después del 1945. Así sus industrias dominaron el mercado mundial y con la libertad de establecer un bloque mercantil junto con la URSS configurando la economía-mundo.

“El ascenso de Estados Unidos a la hegemonía en el sistema-mundo se inició alrededor de 1870, en las primeras etapas de la caída del Reino Unido desde sus antiguas alturas, Estados Unidos y Alemania compitieron entre sí como contendientes por la sucesión de Gran Bretaña”[4]

El periodo hegemónico estadounidense configuró una realidad geopolítica unipolar “…pero una realidad geopolítica en la que la otra así llamada superpotencia, la Unión Soviética, tuvo un papel, una voz, pero no el poder para hacer otra cosa más que pavonearse dentro de su jaula; y así, en 1989, la jaula explotó hacia dentro[5]y con ello la justificación estadounidense y su carácter de hegemonía geopolítica del sistema-mundo cambió.

Todo este choro histórico para decir que atravesamos una era post-moderna, post-liberal y post-hegemónica. En este sentido, según mi criterio siguiendo a estos autores, el siglo XXI representa la era del “post-mundo”.

Un reflejo de este “post-mundo” es Anish Kapoor (Mumbai, 1954). Este afamado artista plástico doctor honorario por la Universidad de Oxford. De padre indio y madre judeo-iraquí, que vive y trabaja en Londres.

En el 2016 presentó en el Museo Universitario Arte Contemporáneo la exposición Arqueología : Biología. La curadora menciona:

“Anish Kapoor es uno de los artistas contemporáneos más reconocidos e influyentes en el ámbito internacional al haber propuesto nuevas estrategias de producción que involucran al arte con las complejas relaciones entre sensibilidad y el pensamiento, lo oriental y lo occidental, y no sólo porque una se encuentre supeditada a la otra, sino porque en el acto creativo logra establecer un equilibrio perfecto que deriva en la experiencia estética de su producción”[6]

La globalización como categoría científica es un concepto fundamentado en un referente histórico-empírico multisecular de la internacionalización de la economía post renacentista que acontece su auge después de la segunda mitad del siglo XIX con la segunda revolución industrial y con el establecimiento de compañías mercantiles con base nacional que empezaron a operar internacionalmente (Saxe-Fernández, 1999).

La perspectiva del “discurso globalista” que se ha instalado como una oferta de moda, eufórica y determinista, acrítica y superficialmente aceptada por grandes públicos empresariales políticos y académicos[7] le llama Saxe-Fernandez la “versión pop” de la globalización.

Lo que me lleva a cuestionar ¿Se estaba pensando en el globalismo pop al traer a un artista como Kapoor a México?

La exposición de Kapoor fue concebida en el contexto de la UNAM. Es decir, la educación democrática y secular, pensando en los públicos jóvenes que acceden al MUAC. Kapoor trabaja con comisiones para espacios públicos y se involucra en diversos proyectos sociales (Lampert, 2016).

Añade Delgado Masse: “Su trabajo puede definirse como un acercamiento poético al riguroso estudio del espacio, la materia y la forma, donde lo real, lo simbólico y lo imaginario se combinan hasta encontrar una génesis originaria del objeto escultórico.[8]

Kapoor propone una extraña armonía del mundo post-industrial mediante la puesta en tensión de los ideales de pureza y precisión matemática de la forma con los conceptos de grotesco y escatológico (Delgado Masse, 2016).

En el moderno sistema mundial siguen existiendo profundas contradicciones en las economías nacionales de clase, genero, etnia, etc., como se han registraron históricamente. Contradicciones y al mismo tiempo interconexiones de economías que siguen siendo nacionales en procesos de relaciones internacionales inequitativas que aumenta la participación de agentes sociales, políticos, étnicos y económicos enmarcados por la híperconcentración.

“Vivimos en un sistema en el que ha habido una lucha de clases permanente. Vivimos en un sistema que ha supuesto la polarización continua de las poblaciones, en términos económicos, políticos, sociales y ahora incluso demográficos. Vivimos en un sistema que desde un principio implantó el racismo y el sexismo en sus estructuras. Y desde luego vivimos en un sistema que ha estructurado los mismos movimientos antisistémicos que han desafiado la legitimidad y la viabilidad del propio sistema”.[9]

Vivimos en la era post-mundo, donde lo estético se metamorfiza en económico y adquiere carácter de poético. El post-mundo absorbe los procesos sincréticos globalizadores y nos los vende como experiencias estéticas.

“Sin embargo, como todos sabemos, en el siglo XXI estamos rodeados por el miedo, la confusión, el desesperado desorden de todo”.[10]

Referencias

§  Delgado Masse, Cecilia. (2016) “Poéticas del espacio”. En: Delgado Masse, Cecilia et al. Folio 043 Anish Kapoor. México, MUAC-UNAM. Pp. 11-12.

§  Echeverría, Bolívar. (2007) “La modernidad americana (claves para su comprensión)”. En: La americanización de la modernidad. México, CISAN-UNAM, Ed. Era. Cap. 1, pp. 17-49.

§  Lampert, Catherine. (2016) “Arqueología : biología”. En: Delgado Masse, Cecilia et al. Folio 043 Anish Kapoor. México, MUAC-UNAM. Pp. 19-25.

§  Saxe-Fernandez, John. (1999) “Globalización e imperialismo”. En: Globalizacion: crítica a un paradigma. México, UNAM-IIEc-DGAPA-Plaza & Janés. Cap. 1, pp. 9-68.

§  Wallerstein, Immanuel. (1989) “El siglo XX: ¿oscuridad al mediodía?”. En: La decadencia del poder estadounidense: Estados Unidos en un mundo caótico. México, Editores independientes. Cap. 2, pp. 37-48.

§  Wallerstein, Immanuel. (1996) “Después del liberalismo”. México, Siglo XXI-UNAM-CEIICH. Cap. 1, pp. 3-27.



[1] Delgado Masse, Cecilia et al. Folio 043 Anish Kapoor. México, MUAC-UNAM, p. 77.

[2] Echeverría, Bolívar. (2007) “La modernidad americana (claves para su comprensión)”. En: La americanización de la modernidad. México, CISAN-UNAM, Ed. Era. Cap. 1, p. 18.

[3] El liberalismo como ideología global. (véase: Wallerstein, Immanuel. (1996) “Después del liberalismo”. México, Siglo XXI-UNAM-CEIICH. Cap. 1, p. 3).

[4] Wallerstein, Immanuel. (2005) “La decadencia del poder estadounidense: EE.UU. en un mundo caótico”. México, Editores independientes. Cap. 2, p. 37.

[5] Wallerstein, Immanuel. (2005) “La decadencia del poder estadounidense: EE.UU. en un mundo caótico”. México, Editores independientes. Cap. 2, p. 42.

[6]Delgado Masse, Cecilia. (2016) “Poéticas del espacio”. En: Folio 043 Anish Kapoor. MUAC-UNAM, p. 11.

[7] Saxe-Fernández, John. Coord. (1999) “Globalización: crítica a un paradigma” México, UNAM – IIEc - DGAPA - Plaza & Janés. Cap. 1, p. 10.

[8]Delgado Masse, Cecilia. (2016) “Poéticas del espacio”. En: Folio 043 Anish Kapoor. MUAC-UNAM, p. 11.

[9]Wallerstein, Immanuel. (2005) “La decadencia del poder estadounidense: EE.UU. en un mundo caótico”. México, Editores independientes. Cap. 2, p. 45.

[10] Wallerstein, Immanuel. (2005) “La decadencia del poder estadounidense: EE.UU. en un mundo caótico”. México, Editores independientes. Cap. 2, p. 47.